Nunca supe que es lo que fue. Como yo, una chica aparentemente normal y del montón, pude enamorarle. Cómo esa pequeña cosa por la que nadie apostaba se convirtió en algo tan grande. Aún recuerdo lo que decían sus amigos -''no te pega nada''- y los míos... -''ya sabes lo que dicen de él''- Yo sonreía, tu sonreías.
Incluso las zorras rezaban para que esto no se alargara más de 2 o 3 semanas. Parecen haber caído uno o dos diluvios desde entonces.
Hasta que ayer, lo comprendí.
Nada hubiera sido lo mismo sin esa herida a lo Elm Street que me marqué cuando nos ''conocimos'', sin esos 15 minutos de espera que te pegabas... que más tarde merecían la pena cuando te reías de cómo corría. Esos momentos en los que me acercaba a ti con esa cara de ''perdóname'' cara de risa y miedo a la vez; yo ya sabía lo que iba a pasar después, pero ya sabes.. me encanta actuar.
Las mierdas que he pisado, para luego restregártelas por el pantalón cuando llorabas de la risa.Esa falsa imitación del hielo, te lo pase tan rápido que casi te lo tragas. Correr por la Gran Vía gritando cuánto te odio y tu detrás mío, justificándolo a la gente con un ''está loca''; ''está loca''. El mapa de tu habitación parece un folleto del chiquipark de los colorines que tiene marcados y subrayados. Siempre que vamos al cine nos riñen, ya sea por delante, por detrás, a mi izquierda o a tu derecha... la culpa la tienes tú que me sigues el juego. Y nos encanta el arte de discutir, pero las reconciliaciones aún más-
Siempre me dejé llevar, con la guardia bajada a todas partes; no me importaba nada, nada... si coprotagonizabas conmigo mis aventuras. Incluso cuando nos hicimos tanto daño, seguía siendo esa chica. Tú chica. Y tú lo notaste.
Nada hubiera sido igual si no te hubiese llevado a mi rincón favorito de la ciudad esa tarde de principios de noviembre. Nada hubiera sido igual si al mirar esos ojos no te hubieses dado cuenta de qué era en realidad lo que echabas de menos.
Sí era eso, yo también busqué, y encontré.
Yo sin querer, te había cambiado...
Aunque no se pasen por aquí muchas personas -en realidad, esa es la intención- siempre me gusta leer los comentarios, porque en este espacio no verás nunca los ''me gusta tu blog, pásate por el mío'' sino gente que se para a leerlo y luego escribe. Ya sea porque le importa, se aburre o es tan cotilla que no puede resistirse a pasar haber lo que se cuece por aquí.
De todas formas, quiero deciros gracias, a todos esos comentarios que me levantaron una sonrisa y a todos los abrazos que he recibido esta semana. Yo siempre los necesito, pero estos días aún más.